Un caso que ha sacudido a la comunidad inmigrante en el sur de Florida dio un giro clave esta semana: Carlos Adolfo Haeckermann Cárdenas, residente de Doral y de origen colombiano, se declaró culpable de liderar un esquema fraudulento con solicitudes de asilo ante las autoridades migratorias de Estados Unidos.
De acuerdo con el Departamento de Justicia y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), Haeckermann admitió haber participado en la elaboración y presentación de más de un centenar de formularios de asilo fraudulentos entre noviembre de 2019 y mayo de 2020. Para ello, cobraba miles de dólares a sus clientes, a quienes convencía de inventar testimonios falsos de persecución política o personal.
Según los fiscales, el acusado no solo fabricaba historias de supuesta violencia o amenazas en los países de origen, sino que también ofrecía documentos ficticios para respaldar esos relatos. Todo con el objetivo de engañar al sistema migratorio y acelerar los trámites de residencia de los solicitantes.
La declaración de culpabilidad, registrada el 1 de agosto de 2025, se produce meses después de que el caso saliera a la luz pública. Haeckermann había sido acusado en noviembre de 2024 y enfrentaba cuatro cargos federales por fraude y presentación de documentos falsos.
La sentencia fue fijada para el 5 de noviembre de 2025 ante el juez de distrito Vince Chhabria. Cada cargo podría acarrearle hasta 10 años de prisión y una multa de 250,000 dólares, aunque la pena final dependerá de la decisión judicial y de los acuerdos alcanzados en el proceso.
El caso ha generado gran atención en Miami y Doral, dos ciudades donde miles de inmigrantes tramitan solicitudes de asilo cada año. Autoridades federales advirtieron que este tipo de fraudes no solo afectan la credibilidad del sistema, sino que también ponen en riesgo a quienes buscan protección legítima en Estados Unidos.
“Los esquemas de este tipo socavan la confianza pública y perjudican a quienes realmente necesitan asilo para huir de la violencia o la persecución”, señalaron voceros del USCIS.
Con la admisión de culpabilidad, Haeckermann se convierte en protagonista de uno de los mayores escándalos de fraude migratorio reciente en el sur de Florida.